ÁLVARO B. BAGLIETTO, “VETUSTA MORLA” – 21/03/15

Como bien sabe quien bien nos conoce, de siempre, la Asociación Tú Decides recibe de buen grado a cualquier persona que desee disfrutar en grata compañía de un ocio sano y enriquecedor; algunos acuden a nosotros por curiosidad, otros por recomendación, otros por soledad, otros por invitación, otros por acompañar, otros por… ¿por qué no?

La característica común a todos ellos no es el motivo por el que deciden acudir a Tú Decides sino el hecho de que quien lo hace, reincide. En este sentido, Álvaro B. Baglietto no supuso una excepción pues al poco de comenzar a charlar ya estaba manifestando su deseo de vernos de nuevo y, para ello, invitándonos al concierto de fin de gira de Vetusta Morla, el cual tendrá lugar el próximo 21 de noviembre en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid.

Álvaro compartió su protagonismo con tal humildad, cercanía y coherencia que, antes de darnos cuenta, nos habíamos saltado “las cinco primeras citas” y nos encontramos unos frente a otros al desnudo mostrando nuestras inquietudes con respecto al trastorno mental y los hábitos de vida saludables que pueden, de alguna forma, mantenerlo bajo control: la importancia de la medicación adecuada, la ocupación sana y enriquecedora del tiempo libre, la inminente necesidad de una sociedad informada, concienciada e incluso preparada para afrontar la aún rechazada y cruda realidad consistente en que una de cada cuatro personas padece trastorno mental a lo largo de su vida.

No sólo se interesó por nuestro funcionamiento, circunstancias y objetivo de lograr que el 2016 sea reconocido en España como el año de la Salud Mental, sino que nos mostró, relatándonos divertidas anécdotas, al aventurero que su confianza y autodeterminación le han llevado a ser quien es; sin ir más lejos, tras ver en concierto a Vetusta Morla y ser avisado por un amigo de que buscaban bajista, se dirigió a ellos con una certera afirmación, “soy vuestro hombre”, sin llegar siquiera a hacer una prueba para demostrarlo.

Al igual que Vetusta Morla respecto a sus aclamados y premiados discos, confiando en su propio criterio y buenhacer, Álvaro decidió “autoeditarse” y trazar un camino vital que le ha llevado a cosechar un gran éxito, no sólo profesional sino también familiar, mientras aprendía a empatizar con nuestro día a día, “en mi entorno siempre me han tachado de ser un poco loco”.

Su curiosidad por nuestra forma de autodenominarnos “locos” (unos con más entusiasmo y soltura que otros) tanto en persona como en nuestra reciente participación en la Asamblea de Madrid, y su identificación con nosotros, ilustrada mediante varias de sus decisiones vitales, “se me ocurrió viajar solo haciendo autostop, y acabé en Holanda”, “me fui a París a la aventura, sin trabajo y sin dinero”…, dio pie a un debate cuya común conclusión consiste en que todos (diagnosticados y no, medicados y no) poseemos diferentes grados de locura, estribando la diferencia en la capacidad de elección: las locuras de Álvaro eran decisiones, en cambio, las de algunas de nosotros, escapaban a nuestra voluntad. Y, yendo aún más lejos, coincidimos en que el dolor se magnifica ante las consecuencias de los actos desatados por la enfermedad en contraposición a los manifestados desde la autodeterminación.

El funcionamiento de Álvaro y su equipo nos recuerda sobremanera a Tú Decides pues somos los propios usuarios los que decidimos las actividades que llevamos a cabo semanalmente y “Vetusta Morla funciona como una asamblea: todo se decide por consenso, cada uno tiene su función y no hay lucha de egos”. Cada componente de sendos colectivos opina, aporta y enriquece al resto de forma que “el todo es mucho más que la suma de las partes”.

A pesar de que existe cantidad y calidad de información sobre Vetusta Morla en su web oficial, www.vetustamorla.com, y más de 534000 resultados en internet, Álvaro satisfizo con diligencia y de buen grado nuestra curiosidad respecto a lo que conlleva pertenecer a una formación musical tan premiada y aclamada: asunción del éxito, el día a día, organización interna, ensayos, maquetas, el directo, agenda, conciliación familiar y laboral, conciertazo benéfico de Lorca, el orgullo de tocar con una orquesta sinfónica espectacular…

Fueron numerosas las edificantes reflexiones que compartió Álvaro con nosotros en una tarde-noche inolvidable y entre ellas nos quedamos con la que esperamos nos permita convertir en una cita célebre, y es que, al preguntarle cómo había influido en él la formación musical previa de cara a interpretar su propio estilo enmarcado en un equipo tan cohesionado, respondió: “para poder ser yo, traté de olvidar todo lo que aprendí hasta entonces”.

Es una gran satisfacción y orgullo que nuestro nuevo compañero Álvaro B. Baglietto, receptor de tantos aplausos por dedicarse a aquello que ama, se detenga a aplaudir nuestra labor pues así hace nuestros sus aplausos.

Gracias, Álvaro, por entregarnos un trocito de ti.

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